Si te dedicas al marketing de contenidos, es especial al copywriting o la redacción de contenidos, debes tener mucho cuidado cada vez que escribas los artículos, ya que existen algunos errores gramaticales que pueden hacer que tu contenido pierda la calidad y la credibilidad. A nadie le gusta leer algo con fallos ortográficos. Podemos pasar alguno, porque ha podido ser un error humano, pero en el momento en que los errores ortográficos empiezan a repetirse, lo más normal es dejar de leer.

errores gramaticales frecuentes en contenidos

Escribir bien es muy importante, y los errores lenguaje no hacen otra cosa más que restarle credibilidad a tu contenido, ahuyentar a clientes potenciales y sobre todo dar una impresión muy negativa. Por este motivo te quiero explicar, desde mi punto de vista, cuáles son los errores gramaticales más comunes al escribir contenido. Primero, empezaremos con las dudas gramaticales más comunes, esas que de vez en cuando siempre nos planteamos y en las que debemos pensar antes de escribir algo.

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Errores gramaticales habituales en el copywriting

#1 A ver / Haber

Ambas suenan de la misma forma, por lo que es de vital importancia que sepas distinguirlas:

  • A ver se crea sumando la preposición a y el verbo ver. Algunas veces, esta expresión puede reemplazarse por la palabra “veamos”. En el caso de que funcione y tenga sentido, estará bien escrito. Sin embargo, este truco no funciona siempre. Ej. “A ver si me explico” o “A ver, siéntate a mi lado”
  • Por otra parte, Haber es usado como auxiliar seguido de un participio. Si buscas una manera rápida de evitar confusiones, recuerda que a ver no puede ir seguido de un participio, por el contrario, haber, sí. Otro significado de “haber” es indicar que algo existe, siendo un ejemplo este: “Busca, debe haber algo por ese lado”.  Ej. “Haber ido tú” o “Sigo sin haber limpiado el jardín”

#2 Haya / Halla / Allá / Aya

Aquí empieza a complicarse la cosa y es donde más fallos ortográficos suelen cometer algunas personas, de modo que presta atención. Las tres primeras suenan igual, así que debes tener cuidado:

  • Haya puede ser un árbol o puede venir del verbo haber. Unos ejemplos serían “Necesito que haya comunicación entre vosotros” o “Espero que no se lo haya creído”.
  • Halla viene del verbo hallar, que significa encontrar, descubrir, inventar… Un ejemplo sería “Halla el resultado”. No sería correcto decir “Espero que lo hallas recibido”. En este caso deberíamos utilizar haya, del verbo haber.
  • Aya es una palabra que ya no se utiliza en España. Se trata de la persona que se encarga de cuidar los niños.
  • Allá es un adverbio que denota lejanía de los interlocutores, es decir, de la persona que está hablando y de la que está escuchando. Un ejemplo podría ser “Quiero ir allá”.  También puede utilizarse en expresiones como “Allá él”.
  • Aya es una palabra que ya no se utiliza en España. Se trata de la persona que se encarga de cuidar los niños.

En esta frase encontrarás las cuatro palabras: “Me alegra saber que el aya haya ido a hallar el haya”. Vale, un poco complicado, ¿no?

#3 Sino / Si no

  • Sino se usa para negar una cosa y afirmar otra a continuación. Contrapone dos hechos. “Este abrigo no es el mío, sino el de mi hermana”. “Mañana no es mi cumpleaños, sino el viernes”. El “sino” también es el destino: “Me encuentro con Pedro todos los días, debe de ser mi sino”.
  • Si no: Es una frase condicional, con la negación. Truco: si entre “si” y “no” se puede poner una palabra sin que cambie la frase, es separado. Ej: “Si (yo) no veo mal, creo que está lloviendo”. “Si (tú) no quieres venir, allá tú”.

#4 Hecho / Echo

  • Hecho es el participio del verbo Hacer. Un ejemplo sería “¿Has hecho las tareas?”
  • Existe la variante “De hecho”, cuyo significado es “en realidad”, que también se escribe con h.
  • Por el contrario, Echo viene del verbo Echar y tiene distintos significados, que son los siguientes: Tirar/depositar, Poner, Añorar, Expulsar.

#5 A / Ha / Ah

Solemos confundirnos entre  “a” y “ha” cuando vienen precedidas por un verbo.

  • En el caso de que el verbo esté en infinitivo, a (preposición) va escrito sin h. Un ejemplo podría ser “Vamos a contratar a tu padre”.
  • En el caso de que el verbo sea un participio, ha (del verbo haber) va escrito con h. Algunos ejemplos podrían ser “Ha ocurrido”, “ha hecho”, etc. Debes tener un poco de cuidado con la expresión “Ha de + infinitivo” ya que sí que iría con h. Un ejemplo de este caso sería “El enfermo ha de beber agua”.
  • Por último, nos encontramos con Ah que es una interjección que se utiliza para demostrar sorpresa, pena o admiración. Un ejemplo sería “¡Ah!, no te había visto”.

#6 Ahí / Hay / Ay

  • Ahí: Indica un lugar. Ej: “Cógeme el bolso que está ahí, en el perchero”. “Andan diciendo por ahí que nuestros vecinos se han separado”. Sustituye a “esto/eso”, “en esto/eso”. Ej: “Ahí está el quid de la cuestión”. “De ahí se deduce”.
  • Hay: Es el verbo haber. Ej: “Vamos a coger el autobús porque hay una fiesta en las afueras”. “No tengas tanta prisa, hay tiempo de sobra”.
  • Ay: Es una interjección: “¡Ay! ¡Qué dolor!”.

#7 La / Le / Lo

  • Leísmo: Es el  fenómeno de utilizar los pronombres átonos le y les cuando lo correcto sería lo y los o la y las: “Al caballo le mataron después de la carrera”. Debería decirse: “Al caballo lo mataron después de la carrera”, ya que el pronombre átono hace la función de complemento directo. El uso generalizado del uso de le como complemento directo cuando se refiere a un nombre masculino, en singular, ha terminado por ser admitido por la Real Academia Española, y el uso ha venido a matizar un tanto la norma anterior. De esta manera, son correctos: “A Juan lo encontré en la puerta del cine” y “A Juan le encontré en la puerta del cine”. Pero no si se refiere a un nombre femenino: “A Inés la encontré a la puerta del cine”. Así, sería incorrecto decir: “A Inés le encontré a la puerta del cine”.
  • Laísmo: Consiste en la utilización de los pronombres átonosla y las en lugar de le y les como complemento indirecto. El hablante, de este modo, se siente en la obligación de marcar el género del referente. “A Inés la gusta mucho ir al cine”. Debería decirse, ya que se trata de un complemento indirecto: “A Inés le gusta ir al cine”.
  • Loísmo: Consiste en la utilización de lo y los en lugar de los pronombre átonos de complemento indirecto: le y les. De los tres fenómenos reseñados, es el que se considera más vulgar: “A Juan lo ofrecieron trabajo la semana pasada”. Lo correcto sería: “A Juan le ofrecieron trabajo la semana pasada”.

#8 Porqué / Por qué / Porque / Por que

  • Empecemos con porqué que equivale a un “motivo”, “causa” o “razón”. Lo más normal es que vaya precedido de un artículo o de un determinante. Un ejemplo sería este “No entiendo el porqué de su carta”.
  • Por qué es utilizado en oraciones interrogativas y exclamativas. Un ejemplo sería “¿Por qué no vamos de compras?” Cuando va separado no se puede sustituir por “motivo”, “razón” o “causa”.
  • Porque es una conjunción causal parecida a “ya que” o a “puesto que”. Un ejemplo de esto sería “No me quedé a cenar porque no me invitaron”.
  • Por último nos encontramos con por que. Este es un caso muy sencillo de distinguir ya que puede sustituirse por “el que”, “la que”, “los que” y “las que”. Un ejemplo podría ser “Esa es la razón por (la) que me quedé en casa”.

Ahora es necesario recordar tres reglas gramaticales que en ocasiones podemos olvidar. Estas reglas son las siguientes.

  • Las palabras qué, cuál, cuándo, dónde, cuánto, cómo, quién, etc, solo llevan tilde cuando son interrogativas o exclamativas.
  • Los meses del año y los días de la semana no llevan la primera letra en mayúsculas, a no ser que se exija por la puntuación. Esta confusión nos viene del inglés, donde sí que empiezan en mayúsculas.
  • Los verbos imprimir, freír y proveer, son los únicos verbos que tienen dos participios y puedes usar cualquiera de los dos. Los participios son “Impreso e imprimido”, “freído y frito” y “proveído y provisto”.

Ahora, pasaremos a hacer un repaso de otro tipo de dudas gramaticales que suelen ser más complicadas de distinguir. Posiblemente estés convencido de que algo se escribe de una determinada forma, y lleves toda tu vida escribiéndolo de forma errónea, por lo que no te pierdas estos fallos ortográficos.

#9 Dequeísmo

Esto es algo que está realmente muy arraigado y que suelen hacer muchas personas. Radica en poner “de” antes de “que” sin que sea necesario. Un ejemplo sería “He oído de que te vas al extranjero”. Eso estaría mal y lo correcto sería suprimir el “de”. Se utiliza malamente con las expresiones “a no ser que”, “a medida que” o “una vez que”, en las que se usa el “de” sin ser necesario. Esto no sería correcto “Ven temprano a no ser de que te avise”. Para conocer cuándo usar “de” o no usarlo prueba con transformar el enunciado dudoso en una oración interrogativa. Echa un ojo a estos ejemplos: ¿Qué teme? Teme que… ¿Qué dice? Dice que… ¿Qué se preocupa? (esto no tiene ningún sentido) ¿De qué se preocupa? (esto sí que tiene sentido). Se preocupa de que…

#10 Verbo Inaugurar

Esto es algo que suele confundirnos y en lo que muchas personas caen. Se dice Inaugurar y no inagurar. Sobre todo en los medios de comunicación suelen caer mucho en este error y tienden a ocultar la “u” cuando pronuncian el verbo.

#11 Anduvo / andó

Este es otro error bastante extendido que cuenta incluso con una expresión popular. El pretérito perfecto del verbo andar es anduve, anduviste, anduvo… Al contrario de cómo piensa mucha gente no es andé, andaste, andó. La expresión popular a la que nos referimos es “No se andó por las ramas”, algo que hemos escuchado hasta la saciedad, pero que está mal dicho.

#12 Rallar / Rayar

  • Rallar: Es restregar algo con un rallador. Ej: “Yo rallo el pan y lo congelo después”. También se usa coloquialmente para expresar que una persona o un tema te está fastidiando. Ej: “Deja de decirme lo que tengo que hacer, no me ralles”.
  • Rayar: Hacer rayas: “Ordenó a los alumnos rayar las hojas de sus cuadernos”. Marcar una superficie, realizando incisiones en ella: “Las mesas del colegio están todas rayadas”. Que una cosa se acerque o asemeje a otra: “Su timidez raya en antipatía”. Poético: Rayar el alba, el día: “Rayaba el día cuando llegaron a casa”. Compartir límites o fronteras: “España raya al oeste con Portugal”.

#13 El imperativo

La segunda persona del plural del imperativo termina en “d”. Algunos ejemplos son saltad, comed, escribid… Su forma negativa sería no saltéis, no comáis o no escribáis. No podemos decir no saltar, no comer o no escribir.

#14 Abusar de la coma

Es algo que habrás visto en algunas ocasiones y que realmente daña la vista. Es muy importante que conozcas cuándo no se utiliza la coma, y es en estas ocasiones.

  • No se escribe entre el sujeto y el verbo de una oración, aunque puede haber alguna excepción.
  • No se escribe de un paréntesis.
  • No se escribe detrás de “pero” cuando va antes de una oración interrogativa o exclamativa, por ejemplo: “Pero ¿qué has hecho?”
  • Por último, tenemos otra mala influencia del inglés. Cuando saludamos en una carta o en un documento hay que utilizar dos puntos. Por ejemplo, “Hola Luis: Te escribo esta carta para…”

#15 El infinitivo introductor

Esto es algo que quizás hayas utilizado alguna vez, pues está muy extendido. No está bien empezar las oraciones con infinitivo sin referirse al sujeto, pues parece que no depende de ninguna persona. Por ejemplo, estaría mal decir “Lo primero, agradecer a los asistentes que hayan venido”. Sería correcto decir “Lo primero, quiero agradecer a los asistentes que hayan venido”.

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¿Cuántos de estos errores gramaticales has cometido alguna vez al escribir cualquier tipo de contenido? Si te soy sincero yo he cometido muchos de ellos, y es por ello por lo que me ayudó mucho aprender a corregirlos. La idea es ayudarte a ti a hacer lo mismo, ya que algunos fallos no son tan fáciles de ver. Si te ha gustado el contenido, por favor, deja un comentario contándome tu experiencia o dudas y compártelo con tus amigos y familiares.