¿No te ha pasado alguna vez que no tienes que decir nada para entender a otra persona, o viceversa? Estoy seguro que sí, y el culpable es la comunicación no verbal, es decir, la manera de expresarse a través de los gestos, el cuerpo, la mirada, etc. La mayor parte de las veces es este tipo de comunicación o lenguaje lo que prima a la hora de un primer contacto con alguien, ya que nos da una primera imagen, esa que tan difícil es de borrar o cambiar después.

comunicacion lenguaje no verbal entrevista de trabajo

Un estudio realizado por el antropólogo Albert Mehrabian lanzó un resultado sorprendente: tan sólo un 7 % de la comunicación entre dos personas se realiza mediante palabras. Un 38 % se comunica mediante la voz y todos sus componentes (volumen, entonación…) y el 55 % restante se lleva a cabo a través del lenguaje corporal (gestos, posturas, mirada…).

La idea de este publicación es que me tiene fascinado el mundo de la psicología relacionada con el mundo profesional, y creo que todos deberíamos aprender un poco más acerca de este mundo, ya que nos puede ayudar en nuestro día a día, y… ¡Que decir en una entrevista de trabajo! Puede convertirse en una diferencia enorme, ya que sabrás en que fallas y en se fijan los empleadores. Ahora vamos a indagar un poco más para comprender este tipo de comunicación.

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Índice

¿Qué es la comunicación no verbal?

La comunicación no verbal es el proceso de comunicación mediante el envío y recepción de mensajes sin palabras. Estos mensajes pueden ser comunicados a través de gestos, lenguaje corporal o postura, expresión facial y el contacto visual, la comunicación de objetos tales como ropa, peinados o incluso la arquitectura, o símbolos y la infografía, así como a través de un agregado de lo anterior, tales como la comunicación de la conducta. La comunicación no verbal juega un papel clave en el día a día de toda persona.

Partes de la comunicación no verbal

Tres son las partes que podemos distinguir claramente en este tipo de comunicación:

  1. La formada por los gestos, las manos, posturas, miradas, etc.
  2. El tono de voz, velocidad al hablar, etc.
  3. Distancia personal que necesitamos para sentirnos seguros. Dependerá de los interlocutores y las circunstancias en las que nos movamos.

Los actos no verbales

Los signos o señales que forman la comunicación no verbal varían según el contexto en el que nos movamos. Ekman y Friesen, estudiosos de la comunicación no verbal (S. XX), establecieron tres variables que influyen en los actos no verbales:

  • el origen
  • los usos
  • la codificación

Origen

El origen de los actos no verbales puede ser fisiológico, esto es, que las impone nuestro sistema nervioso o ser fruto de nuestro entorno: la cultura, las creencias o los hábitos sociales (por ejemplo, llevarse las manos a la boca se relaciona con tener hambre).

Diferente significado de los gestos según el ámbito cultural
En nuestra cultura, poner los pies sobre la mesa se considera un comportamiento de mala educación. Sin embargo, para los norteamericanos, poner los pies sobre la mesa es algo normal y consustancial con su cultura, sobre todo entre la población masculina. En los países musulmanes, por el contrario, este gesto se considera un insulto.

Usos

Los actos no verbales se pueden emplear para realzar, repetir o ilustrar un mensaje verbal. Pero, a veces, puede no tener relación con el mensaje oral o, incluso, contradecirlo. Por ejemplo, al hablar por teléfono es frecuente hacer gestos, de forma inconsciente, aunque nuestro interlocutor no nos esté viendo. Por el contrario, si en una conversación cruzamos los brazos puede deberse a que tengamos frío y no tener relación con la conversación que estemos manteniendo en ese momento.

Codificación

La codificación (relación entre el signo y su significado) de los actos no verbales puede ser:

  1. Arbitraria: cuando el acto no verbal no se parece en nada a lo que ese acto significa. Por ejemplo, cruzar los dedos índice y corazón para desear suerte.
  2. Icónica: cuando el acto no verbal se relaciona con su significado. Por ejemplo, cerrar el puño y levantarlo violentamente para amenazar con golpear a una persona.
En nuestra cultura se cruzan los dedos para desear suerte
El origen del acto no verbal de cruzar los dedos se cree que reside en los orígenes del cristianismo, cuando se creía que haciendo el signo de la santa cruz se alejaba la mala suerte y se alejaban las influencias maléficas.

Tipos de actos no verbales

Los actos no verbales se pueden clasificar en cuatro categorías:

  • emblemas
  • ilustradores
  • reguladores
  • adaptadores

Emblemas

Un emblema equivale a una palabra o una frase corta admitida por todos los miembros de una colectividad. Los emblemas suelen realizarse principalmente a través de las manos y de la cara.

Interpretación de los emblemas
Observando el puño cerrado de la imagen, nos viene a la cabeza rápidamente palabras como “victoria” y “poder”. En pocas palabras, tiene un significado, y lo aceptamos como válido. ¿Qué hace tu jugador de fútbol favorito cuando mete un gol?

Ilustradores

Los ilustradores son aquellos gestos que van unidos a la comunicación verbal y su función consiste en reforzar el significado de la información que estamos expresando verbalmente. Por ejemplo, poner la palma de la mano hacia arriba y dirigida hacia adelante, que muestra ofrecimiento. Se trata de un ilustrador de explicación.

Son muy importantes en las comunicaciones cara a cara o ante una cámara. A su vez, su grado de utilización variará enormemente, según el nivel de excitación o de entusiasmo que tengamos en el momento.

Cuando los ilustradores se difunden entre los miembros de una comunidad y adquieren cierto grado de formalización pueden acabar convirtiéndose en emblemas.

ilustrador de explicación y ofrecimiento
¿Qué percibes cuando ves una mano tendida? Una de dos, o que tienes que dar algo, o que quieren que les des algo.

Reguladores

Los reguladores son los actos no verbales que tienen la función de organizar o dirigir la conversación que se esté llevando a cabo entre los interlocutores. Por ejemplo, aquellos gestos o expresiones con los que indicamos a nuestro interlocutor que es su turno, que continúe o avance con la conversación; que repita algo que no hemos entendido; que hable más despacio; que nos preste atención, etc.

Los reguladores más habituales son los gestos de asentimiento o de negación que hacemos con la cabeza y que equivalen al sí y al no verbal, respectivamente.

El uso correcto de los reguladores en una conversación es esencial para ofrecer una impresión positiva. Además, el buen uso de los reguladores nos va a permitir tener el control sobre cualquier tipo de negociación, debate, discurso, etc.

En nuestra cultura se cruzan los dedos para desear suerte
Si este gesto con el dedo índice señala a una persona, a la altura de los ojos, significa que le estamos pidiendo que nos dé una respuesta en una conversación o que es su turno.

Adaptadores

Son la última de las categorías dentro de los actos no verbales y consiste en esos movimientos, gestos o acciones que utilizamos de forma inconsciente para conducir nuestros sentimientos o controlar nuestras respuestas, es decir, con orientación adaptativa.

Los adaptadores pueden ser:

  • Adaptadores sociales: que son los que se originan en las relaciones entre personas. Por ejemplo, dar la mano o hacer reverencias.
  • Adaptadores instrumentales: son actos aprendidos para realizar alguna tarea. Por ejem- plo, el gesto de remangarse puede significar que «estamos preparados para hacer algo o iniciar alguna tarea».
  • Adaptadores de subsistencia: su origen se relaciona con la existencia de necesidades orgánicas como alimentarse, descansar, gestos relacionados con circunstancias de tensión, duda, etc.
Tocarse el labio y la barbilla es un adaptador de subsistencia que denota indecisión
Tocarte el labio y la barbilla es un adaptador de subsistencia
que denota indecisión. En una entrevista de trabajo es muy típico realizar este adaptador cuando te encuentras incómodo ante una pregunta. Hay que evitarlo a toda costa.

Factores asociados al lenguaje verbal

Dentro de la comunicación no verbal, además de los gestos que hemos clasificado y analizado hasta ahora, existen determinados factores que, a su vez, se engloban dentro de tres disciplinas:

  • la paralingüística
  • la kinesia
  • la proxémica
  • la imagen personal

Dichos factores pueden ser, a su vez, factores asociados al lenguaje verbal y factores asociados al comportamiento, tal como podemos ver en el siguiente esquema:

Al hablar de la comunicación no verbal, tenemos que hacer referencia a tres áreas de estudio fundamentales:

  • Paralingüística: estudia los aspectos no semánticos del lenguaje como:
    • los tonos empleados
    • el ritmo con el que se habla
    • el volumen de la voz
    • los silencios
    • los timbres (agudo, grave…)
  • Kinesia: se dedica a estudiar el significado de los movimientos humanos, como pueden ser cruzar las piernas, fruncir el ceño, entrelazar las manos, etc. Se divide en:
    • Expresión facial
    • La mirada
    • Nuestras postura
    • Los gestos
    • La proximidad
  • Proxémica: Expresión propuesta por el antropólogo inglés Edward T. Hall para hacer referencia al análisis del espacio personal o espacio que nos circunda.
  • Imagen personal: Es el estilo de una persona. Desde su forma de vestir, rasgos físicos, gestos, su forma de caminar, sus movimientos, etc
Además de estas tres disciplinas, existen otras dos ramas de estudio dignas de mención:

  • Cronémica: estudia la forma en la que se organiza el tiempo
  • Comportamiento diacrítico: analiza la identidad individual o de grupo a través de símbolos (por ejemplo, el uso de símbolos religiosos, el maquillaje, el empleo de joyas, etc.

Paralingüística

Cuando nos comunicamos verbalmente, empleamos un determinado tono y timbre de voz, un volumen más alto o más bajo, hablamos rápido o despacio, hacemos pausas, etc. Se trata de características que no pueden ser consideradas como verbales, ya que dependen de circunstancias del emisor como son sus emociones o sus intenciones al emitir el mensaje y que conforman el denominado comportamiento paralingüístico.

A continuación vamos a analizar cada uno de estos aspectos:

Tono de voz

El tono de la voz, que puede modularse mediante la tensión de las cuerdas vocales, es un factor que relaciona el sentimiento y la expresión que empleamos, esto es, lo que sentimos y lo que verbalizamos.

Emplearlo bien es fundamental para transmitir a nuestro interlocutor exactamente aquello que queremos, ya que emplear un tono de voz inadecuado puede distorsionar el significado del mensaje que transmitimos.

Distinguimos tres tonos al hablar:

  • Ascendente: expresa duda, indecisión o interrogación
  • Descendente: transmite firmeza, determinación y confianza
  • Mixto: sugiere ironía y sarcasmo.

Ritmo

El ritmo es la fluidez verbal con la que se expresa una persona o, lo que es lo mismo, el número de palabras por minuto que dice.

Para que nuestro mensaje sea entendible, debemos emplear un ritmo de entre 100 y 150 palabras por minuto. Por encima de las 200, se dice que una persona es taquilálica (habla muy deprisa y por tanto podemos tener problemas para comprenderla), mientras que por debajo de 100 es bradilálica (su ritmo es muy lento y puede aburrir).

Volumen

El volumen de la voz se relaciona con la intensidad con la que hablamos. Lo empleamos para poner énfasis, regular e incluso alterar un proceso de comunicación.

Generalmente, un volumen bajo nos indicará timidez, sumisión o tristeza. Por el contrario, un volumen alto transmite autoridad, seguridad en uno mismo o dominio de una situación.

Ten en cuenta: El volumen de la voz ha de adecuarse a las características del entorno concreto, al número de interlocutores que hay o al tipo de actividad que estemos realizando. 

Silencios

Los silencios son pausas realizadas en la comunicación verbal. Hay ocasiones en que es necesario no decir cosas para poder expresar otras. Los silencios se pueden interpretar de forma positiva o de forma negativa.

Distintas de los silencios son las pausas, se trata de paradas que efectuamos en la comunicación verbal mediante las que podemos invitar a nuestro interlocutor a que tome la palabra o enfatizar lo que estamos comunicando. Por el contrario, los suspiros (que constituyen una forma especial de silencio) son inspiraciones profundas continuadas por una expiración audible que expresa pena, alivio, fatiga, deseo, etc.

Timbre

El timbre de voz es el registro que nos permite distinguir a una persona de forma inmediata.

Por ejemplo, si conocemos el timbre de voz de alguna persona cercana a nosotros, en el momento en que la oigamos, aun sin verla, pensaremos “Por ahí viene (esa persona)”.

Se suelen distinguir cuatro grados de timbres:

  • muy bajo
  • medio-bajo
  • alto
  • muy alto

Factores asociados al lenguaje no verbal

Kinesia

La kinesia, también conocida como kinesis, es la disciplina que analiza las posturas, los gestos y los movimientos del cuerpo humano.

Algunos de los gestos y expresiones corporales analizados por Birdwhistell (padre de la kinesia moderna) son los siguientes:

  • ¡Alto!
  • No se escucha.
  • ¡Silencio!
  • No lo sé.
  • ¡Ojo, ten cuidado!
  • Lléveme en su vehículo.

A la hora de estudiar estos factores asociados al comportamiento, la kinesia los clasifica en:

  • Gestos y posturas: En los gestos se analizan los movimientos de la cara, las manos, los brazos y las piernas,  la cabeza y el cuerpo en su conjunto. Los gestos transmiten información acerca de nuestro estado de ánimo o expresan una valoración sobre algo o acerca de alguien. Por ejemplo, en nuestras relaciones diarias, hacemos muchos gestos con las cejas que expresan diversos tipos de emociones. Por su parte, las posturas son comportamientos que suelen ser más estables que los gestos y pueden durar desde minutos hasta varias horas. A la hora de estudiarlas, se analizan las formas de estar de pie, cómo nos sentamos e, incluso, nuestra forma de caminar. Suelen comunicar intensidades emocionales o expresar cuál es nuestro estado afectivo en un momento determinado. Por ejemplo, cuando cruzamos los brazos, estamos indicando que no tenemos mucha predisposición a hacer algo o simplemente que tenemos frío.
  • Ojos: Con las miradas hacemos notar nuestra presencia respecto a los demás. Por ello se suele hablar de conducta ocular. A través de los ojos transmitimos cuál es nuestro estado emocional o las intenciones que tenemos. Por ejemplo: mantener la mirada fija y sostenida es una señal de amenaza para el otro interlocutor.
  • Contacto corporal: El contacto corporal implica el establecimiento de una relación física entre dos o más personas. A través de él se transmite una fuerte carga emocional.En los siguientes apartados vamos a analizar con más profundidad los principales actos no verbales que se estudian en la kinesia.
Nota: Según investigaciones realizadas, un niño recién nacido es capaz de imitar las expresiones de sorpresa y de alegría de una cara que le resulte familiar (sobre todo, de la madre). 

Expresión facial

A través de la cara, y más concretamente de los gestos que realizamos con ella, transmitimos gran cantidad de información, en especial a través de los ojos y de la boca, que expresan sentimientos o actitudes del emisor.

Las investigaciones llevadas a cabo por Ekman concluyeron que existen siete emociones básicas propias del ser humano que transmitimos a través de la expresión facial:

  • Alegría
  • Tristeza
  • Miedo
  • Enojo
  • Asco
  • Desprecio
  • Sorpresa

Dentro de las expresiones faciales, cobra especial importancia el análisis de la sonrisa. Es uno de los gestos que podemos expresar mediante la boca, la cual proporciona información acerca del estado anímico de una persona.

Así, existen dos tipos de sonrisas:

  • La sonrisa sencilla (en la que no se ven los dientes). A su vez, puede ser de dos tipos:
    • De baja intensidad: es habitual en las épocas de la adolescencia. Transmiten inseguridad
    • De alta intensidad: se emplean para saludar a personas desconocidas. Transmiten confianza
  • La sonrisa superior en la que se ven los dientes superiores. Transmiten alegría. Se usan ante personas de confianza o si se es extrovertido. A través de esta sonrisa se llega a la risa que, según en qué empresas o situaciones de trabajo, no está bien vista.

Mirada

A través de los ojos transmitimos mucha información. La mirada es un indicador de que estamos escuchando a nuestro interlocutor, ya que sin mirar a la otra persona resulta muy difícil establecer una conversación de forma fluida. Si miramos fijamente a una persona durante un cierto periodo de tiempo, le estamos transmitiendo una señal de hostilidad hacia ella (y más aún si no la conocemos). Por el contrario, si bajamos la mirada, transmitimos una señal de inseguridad o de sumisión.

Se pueden distinguir tres clases de miradas:

  • Mirada laboral: se da en ambientes de trabajo. En ellas, debemos procurar que nuestra mirada no caiga por debajo del nivel de los ojos de nuestro interlocutor.
  • Mirada social: nuestra mirada cae por debajo de los ojos de nuestro interlocutor.
  • Mirada íntima: los ojos del emisor recorren de arriba abajo el cuerpo de su interlocutor.

Postura

La postura es el modo en que se mantiene el cuerpo cuando estamos de pie, caminando, sentados o acostados. Acompaña a la comunicación verbal de igual manera que lo pueden hacer los gestos. Por ejemplo, si observas con atención una conversación, podrás percibir cómo los cambios de tema, o al tomar o ceder la palabra, van acompañados de cambios posturales. También fefleja el estado emocional de las personas, sobre todo el dato de si están tensas o relajadas. La ansiedad, por ejemplo, puede no detectarse en la cara ni en la voz, pero sí en la postura, ya que seguramente esa persona mantenga una postura rígida. En cambio, si se muestra encogida, significará abatimiento y tristeza.

Diferente significado de los gestos según el ámbito cultural
En la imagen se observa cómo el emisor mantiene una postura de acercamiento. El receptor, por su parte, tiene las manos en ojiva, que expresan receptividad y atención hacia el emisor, además de confianza en una mismo.

Especial atención merecen el análisis de las posturas de las piernas y la expresión a través de los movimientos del cuerpo:

  1. Las piernas: Hay multitud de posturas relativas a las piernas que transmiten distintos sentimientos, emociones o estados de ánimo. De forma resumida, son:
    • Piernas cruzadas: Demuestran inseguridad o timidez.
    • Piernas semiabiertas: Demuestran inseguridad (por ejemplo, cuando estamos sentados en una silla y enroscamos los pies alrededor de las patas de la silla).
    • Piernas estiradas: Postura de prepotencia.
    • Una pierna delante y otra detrás: Demuestra una situación de estrés.
  2. Los movimientos del cuerpo: Cuando dos personas comparten un mismo punto de vista, sus posturas fundamentales son también compartidas. Es lo que se denomina posturas eco, es decir, personas que comparten la misma opinión sobre un tema concreto adoptan posturas similares, y cuando una cambia de opinión, probablemente emitirá una señal postural, reacomodando la posición de su cuerpo. Si prestamos atención a este detalle, podremos observarlo en cualquier programa de debates o tertulias de los que se emiten en televisión. Sin embargo, cuando discuten dos viejos amigos, pueden mantener posturas similares durante todo el tiempo que dura la discusión, resaltando el hecho de que su amistad no varía aunque difieran de opinión. En un contexto en el que nos encontráramos en un grupo de tres o más personas, generalmente dividiremos la orientación de nuestros cuerpos. De esta forma, cada persona colocará la parte superior de su cuerpo frente a uno de sus compañeros y la parte inferior frente a otro. Si esto no ocurriera así, si dos personas se colocaran enteramente una frente a la otra, la tercera se sentiría excluida, sin importar el cuidado que se tome por incluirla en la conversación. Finalmente, podemos afirmar que la postura es algo tan personal como la firma, y suele ser un fiel reflejo del carácter. Por ello, solemos reconocer a nuestros amigos, incluso a gran distancia, simplemente por su forma de caminar.
Posturas corporales y su significado
Nota: La mayoría de las personas parten de un repertorio de posturas sorprendentemente limitado y cambian de posición según secuencias predecibles.

Por ejemplo, a la hora de meternos en la cama elegimos casi siempre la misma postura y esta suele ser distinta de la postura con la que finalmente nos quedamos dormidos.

Gestos

La comunicación no verbal, al igual que la verbal, se adquiere por aprendizaje. La cultura o la sociedad en la que vivimos influirá en este tipo de comunicación y, del mismo modo que la forma de hablar es distinta, los gestos tienen diferentes significados según su contexto. Por ejemplo, en EE.UU., el gesto con el pulgar hacia arriba significa que se realizó un buen trabajo, que todo va bien o que algo es adecuado; en Grecia, en cambio, este gesto se interpreta como un vulgar insulto.

Así, hay gestos que se emplean en diferentes países, pero con significados distintos. Por ejemplo, el símbolo OK de los americanos, que une en un círculo los dedos índice y pulgar, en Francia puede querer decir cero y en Japón significa dinero. Otro caso es el del gesto de sacar la lengua, que es un signo de burla o mala educación entre los occidentales, mientras que para los tibetanos es una señal de cortesía y amabilidad.

Significado del pulgar hacia arriba
El significado del pulgar hacia arriba dependerá del contexto cultural o social en el que se encuentre el que lo realiza. En EE.UU., el gesto con el pulgar hacia arriba significa que se realizó un buen trabajo, que todo va bien o que algo es adecuado; en Grecia, en cambio, este gesto se interpreta como un vulgar insulto.

Los gestos también nos pueden permitir detectar si una persona nos está mintiendo. Así, los niños se suelen tapar la boca cuando mienten, mientras que un adolescente solo se rozará la boca sutilmente y un adulto suele desviar el movimiento hacia la nariz. Estas diferencias se deben a que, con la edad, las personas van puliendo los gestos tratando de pulir y perfeccionar la mentira.

Otros signos que pueden delatar a un mentiroso son:

  • Desviar la mirada, no mirar a los ojos del interlocutor
  • Frotarse un ojo con la mano
  • Tirarse del cuello de la camisa
  • Frotarse la oreja, como el niño que se tapa las orejas cuando le van a regañar.
  • Frotarse la barbilla
Como hemos visto, en los gestos más importantes las protagonistas son las manos. Su importancia es tal que hay tres intervenciones de las manos objeto de estudios individualizados:
  • El saludo mediante el apretón de manos
  • El movimiento de las manos en general
  • Los gestos con ambas manos
Apretón de manos
Para que el apretón de manos se considere correctamente realizado, las manos se deben de acoplar hasta que los dedos índices y pulgares hagan contacto, tal como se muestra en la imagen.
  1. Saludo: Algunas formas de saludo son prácticamente universales. Todo saludo nos informa sobre el tipo de relación que las dos personas han tenido, tienen o esperan tener en futuro. Así, el apretón de manos forma parte de lo que se denomina signos de vínculo social y constituye un conjunto de señales no verbales que empleamos para relacionarnos con otros individuos de nuestra misma cultura. Durante el proceso se transmite información de seis formas posibles:
    1. Aspecto de las uñas: Nivel de autoestima e imagen de la persona
    2. Textura o dureza de las manos: Sobre la actividad laboral
    3. Sequedad o humedad: Acerca del estado de nerviosismo
    4. Duración: Sobre el grado de emotividad
    5. Presión: A más presión, más dominación sobre la persona que saludamos
    6. Estilo: Nos permite saber qué actitud adopta hacia nosotros nuestro interlocutor: colaboradora, sumisa o dominante
  2. Movimientos de manos: Uno de los gestos más significativos que realizamos con las manos es enseñar las palmas. Este gesto se asocia con la verdad, la honestidad y la lealtad. Cuando alguien desea ser honesto levanta las palmas y se las muestra a su interlocutor. Por ejemplo, en el ámbito empresarial, existen tres movimientos con las palmas de las manos que tienen distinto significado:
    1. Si mostramos las palmas hacia arriba mientras damos una orden, la persona que la recibe no se sentirá presionada ni amenazada. Indica buena predisposición
    2. Si la palma está hacia abajo, la petición será interpretada como una orden tajante
    3. Si cerramos la mano y con el dedo índice señalamos la dirección podemos generar ansiedad en la persona que debe cumplir la orden.
  3. Gestos con las dos manos: Dentro de ellos, destacan cuatro tipos:
    1. Manos entrelazadas: Pueden poner de manifiesto que la persona está nerviosa, triste o con ansiedad.
    2. Manos en ojiva: Este gesto es frecuente en ambientes laborales, cuando se establecen relaciones entre superior y subordinado. Implican seguridad y autoridad en lo que se transmite.
    3. Cogerse la muñeca con una de las manos: Es propio de situaciones de espera en las que no se sabe muy bien qué hacer. Transmite nerviosismo.
    4. Pulgares en contacto: Se utilizan para transmitir dominio y superioridad.

Proxémica

Seguramente alguna vez hemos tenido la sensación de que alguien estaba invadiendo lo que denominamos nuestro espacio y es que todos tenemos un espacio vital mínimo, una distancia invisible alrededor de nosotros mismos que consideramos propia y que, salvo en las ocasiones de intimidad con otra persona, no nos agrada que nadie traspase.

La proxémica (o proximidad espacial) es la disciplina que estudia el espacio y la distancia que guardan las personas al comunicarse verbalmente.

Esta distancia depende de varios factores:

  • El grado de intimidad que el emisor tiene con el receptor: La distancia será más próxima cuanto más íntima sea la relación
  • El motivo del encuentro: Si es formal, como por motivos de trabajo, la distancia será mayor que cuando se trata de una reunión amistosa
  • La personalidad: Así, los extrovertidos mantienen una distancia menor que los intro- vertidos.
  • La edad: Los jóvenes suelen situarse entre sí más cerca que las personas mayores, salvo cuando entablan una conversación con ellas (personas mayores)
  • La cultura o la raza de las personas: Influye al usar una distancia mayor o menor

Los árabes, mediterráneos y japoneses se aproximan más a los demás que los anglosajones, que pueden interpretar el acercamiento como una invasión, agresión o intento de cortejo, de la misma manera que aquellos pueden percibir a los anglosajones como fríos y distantes. Por ejemplo, los norteamericanos utilizan una distancia de unos 75 cm para conversar. En cambio, los magrebíes se acercan tanto que casi llegan a tocarse. Por ello, cuando conversan personas de distintas culturas, se puede llegar a crear algún pequeño conflicto.

Nota: La necesidad de un espacio personal también se pone de manifiesto entre los animales. Si nos fijamos en las bandadas de golondrinas que sobrevuelan nuestros campos veremos que, cuando se posan en un hilo de la electricidad, lo hacen a una distancia mínima predeterminada y que siguen todas ellas: entre una y dos veces la anchura de su cuerpo con las alas recogidas. 

Proximidad

Las zonas que marcan la distancia a la que consentimos que esté una persona, según nuestro grado de intimidad y consonancia con ella, son las siguientes:

  • Distancia íntima (hasta 45 cm): Es la distancia para la conversación íntima. Con la excepción de algunos desconocidos especiales, como médicos o dentistas, que tienen nuestro permiso para invadirlo, este espacio queda reservado para familiares o amigos íntimos (Fig. 4.10).
  • Distancia personal (de 45 a 120 cm): Es la que se mantiene con personas conocidas, es decir, en encuentros personales pero no íntimos: conversaciones entre compañeros de trabajo, vecinos, etc. Entre 45 y 75 cm es la distancia que posee la burbuja personal de un individuo de la cultura occidental, pero en culturas como la oriental o la escandinava, la distancia personal aumenta hasta, aproximadamente, los 120 cm. Cuando alguien invade esta zona, procuramos separarnos inconscientemente, para mantener la distancia de seguridad.
  • Distancia social (de 120 a 360 cm): El contacto físico en esta zona es casi imposible, por eso es la que se utiliza para conversaciones formales, encuentros impersonales o con desconocidos. Así, es la que se mantiene entre jefes y empleados. Muestra de ello es que los despachos de los cargos relevantes en la empresa tienen mesas con una profundidad suficiente para mantener esa distancia.
  • Distancia pública (más de 360 cm): Es la que se emplea para los discursos o conferencias y reuniones, ya que confiere prestigio y autoridad. Se puede observar en la distancia que hay entre el presidente y los accionistas en las juntas generales de los bancos y grandes empresas.
Espacio personal entre amistades
Nuestros amigos tienen el privilegio de poder invadir nuestra distancia íntima. Según en que momentos, podemos sentirnos bien y mal, pero siempre tendremos una distancia máxima de acercamiento.

Cuando por alguna circunstancia nos encontramos más cerca de lo habitual con una persona que conocemos poco (por ejemplo, en un ascensor), la conversación se limitará al saludo y enseguida desviaremos la mirada aparentando concentrar nuestra atención en cualquier detalle de poca importancia. Conforme vaya disminuyendo la cantidad de gente dentro de la cabina, nos moveremos para distribuir el espacio disponible de forma proporcional.

De hecho, cuando nos invaden el espacio personal solemos retroceder un paso para ampliar la distancia. Dicha invasión se produce, en ocasiones, para intimidar o poner nervioso al interlocutor obligándole a retroceder y que muestre, de ese modo, sumisión.

Nota: La distancia entre las caderas de dos personas que se están dando un beso nos indica la relación que existe entre ellas. Entre personas sin mucha confianza, se suele dejar una distancia mínima de 15 cm. 

En general, cuando no conocemos a otra persona, o bien no nos gusta o no confiamos en ella, nuestro espacio se amplía considerablemente. Por ello, las dimensiones del espacio que nos rodea en esa situación dependerán de las circunstancias del encuentro.

En definitiva, es preciso guardar la distancia física respetando el espacio vital de cada persona, ya que no tener en cuenta este aspecto puede llevar a que nuestro interlocutor se sienta agredido si invadimos su espacio o, por el contrario, interprete que hay desinterés por nuestra parte si el espacio que mantenemos es demasiado amplio.

Imagen personal

La expresión imagen personal es mucho más amplia que el simple concepto de vestido, pues hace referencia también al conjunto de los rasgos físicos, gestos y movimientos:

  • El estilo al caminar
  • El tono de voz
  • La forma de mirar
  • Etc

Imagen personal equivale, en este sentido, a estilo, concepto sumamente relativo, pues cada persona se forma su propia imagen, distinta a la que tienen los demás de ella.

Si bien es cierto que el hábito no hace al monje, factores como el efecto halo, los estereotipos o las primeras impresiones tienen gran importancia en la comunicación.

Es necesario distinguir el estilo personal de nuestra vida privada del estilo profesional. En la empresa, determinados oficios o profesiones exigen una determinada indumentaria (uniforme) o equipo (bomberos, sanitarios, militares, etc.).

En el ámbito administrativo, en especial el personal que tiene contacto con el público, es muy importante la imagen personal ya que, de algún modo, supone la imagen de la empresa, pues, de la misma manera que al ver a una persona por primera vez nos formamos una primera imagen de ella, al ver a un profesional que representa a una empresa nos induce una idea de dicha entidad.

Si bien es posible argumentar que cada uno es libre de vestir como desee y, efectivamente, le ampara la razón, cuando uno decide integrarse en una organización que tiene determinadas reglas, ha de aceptarlas. De hecho, determinadas organizaciones, empresariales y no empresariales, dictan normas más o menos concretas o exhaustivas relativas a la presentación y apariencia personal (el denominado dress code por los anglosajones).

Analizando el estado de los zapatos
Analizando el estado de los zapatos, podemos evaluar la percepción de una persona respecto de su situación económica futura. Así, si no estamos seguros sobre cuál puede ser nuestra situación económica futura, una de las elecciones de compra que más retrasamos es la de comprar zapatos. A su vez, unos zapatos nuevos y caros transmiten la imagen de una buena situación económica. Por el contrario, los zapatos gastados dan una imagen negativa.

En este sentido, para lograr una presentación y apariencia personal adecuadas, debemos intentar no destacar ni por exceso ni por defecto (por ejemplo, trataremos de no ir demasiado elegantes a una reunión informal o con un estilo desenfadado a una ocasión más o menos formal). Y ello porque, desencajar por nuestro aspecto en una determinada situación puede provocar, con frecuencia, inseguridad y retraimiento, como una forma de querer compensar lo que consideramos que destacamos por el aspecto.

El aspecto exterior suele contener, en muchos casos, una fuerte carga comunicativa. Por ejemplo, la falta de correspondencia entre lo que una persona dice y la imagen que transmite provoca en los oyentes falta de credibilidad.

Cómo vestir y que impresión tiene sobre los demás
Una persona que vaya correctamente vestida es la mejor carta de presentación que puede tener, ya que la primera impresión que se tiene de una persona es su imagen. Y en el caso de la empresa y el ámbito laboral es aún más importante, pues representa la imagen de la empresa. Por ello, hay que cuidar todos los detalles del vestuario

En cualquier caso, se ha de tener siempre en cuenta que la indumentaria es únicamente algo externo, un embalaje, y que es más importante lo que tiene que decir una persona que cómo se viste.

Infografía comunicación “no verbal”

Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, asi que os dejo esta Infografía original de La Opinión Coruña, en donde puedes observar los puntos más importantes.

Funciones de la comunicación no verbal

Ahora vamos con las funciones asociados al lenguaje no verbal, tal como podemos ver en el siguiente esquema:

El lenguaje no verbal puede cumplir diferentes funciones, entre las que destacan:

  • Enfatizar el lenguaje verbal: Para ello se suelen utilizar los ilustradores, cuyo significado ya has leído anteriormente. Por ejemplo, mover la mano a la vez que decimos adiós enfatiza lo que estamos expresando con palabras. Es decir, la comunicación no verbal puede, meramente, repetir lo que se dijo verbalmente. Así, si decimos a alguien que para encontrar una papelería tiene que girar a la derecha mientras señalamos en la dirección adecuada esto se considera una repetición.
  • Expresar sentimientos y emociones: Comunica el estado de tristeza o alegría en el que nos encontramos.
  • Sustituir palabras: Los actos no verbales sustituyen a los verbales cuando hacemos un gesto y no decimos nada. Por ejemplo, los casos que hemos visto en la parte 1, los emblemas, como cuando alguien nos pregunta dónde se encuentra algo y señalamos con el dedo sin hablar. A su vez, un mensaje no verbal puede sustituir uno verbal, por ejemplo, cuando una persona llega a su casa después del trabajo y le preguntan qué tal le ha ido el día y ella, sin decir nada, pone una expresión que sustituye a la afirmación “He tenido un día desastroso”.
  • Orientar la forma en la que el mensaje verbal debe ser interpretado: Es decir, un mismo contenido podrá interpretarse de diferentes maneras según el volumen y el tono de voz empleado o los gestos realizados. Así, si decimos “¡Ven!” con un tono fuerte y un volumen alto, estaremos dando una orden; pero si lo decimos en un tono dulce y un volumen bajo, estaremos invitando al interlocutor a acercarse a nosotros.
  • Posibilidad de contradecir la comunicación verbal: Las señales no verbales tienen que ser congruentes con el contenido verbal del mensaje para que este sea decodificado de forma precisa. Por ello, un mensaje no verbal puede contradecir a uno verbal (como cuando decimos algo y, a través de gestos, insinuamos lo contrario). Tal caso se puede dar cuando una persona que tiene que hablar en público y, a pesar de tener la frente sudada y temblarle las piernas y las rodillas, dice: “No estoy nervioso”.
  • Regular la comunicación: Los mensajes no verbales regulan al mensaje verbal cuando nos servimos de los gestos para mantener una conversación. Así, si en una conversación un interlocutor da golpes en una mesa, está marcando el ritmo de una conversación. En este sentido, en ocasiones hacemos juicios sobre la habilidad reguladora de otras personas como, por ejemplo, “hablar con él es como hablarle a una pared” o “con ella no puedes meter baza en la conversación”.
Expresiones que valen mil palabras
Como dice el refrán, hay imágenes que valen más que mil palabras, y lo mismo sucede con las expresiones.

20 secretos de tu lenguaje corporal

Hasta aquí todo ha sido bastante pesado, y hay que resaltar que este tipo de información no es algo que pueda aprenderse de memoria para ser aplicado como una fórmula o receta. La comunicación no verbal y el lenguaje, en toda su dimensión, es producto de una serie de factores, no es algo mecánico que surja porque sí.

Como puede apreciarse, es importante tomar en cuenta a la persona, y las circunstancias en las que se desenvuelve, para descifrar asertadamente los mensajes corporales. Nuestro lenguaje corporal nos delata. Nuestros gestos, le intensidad de nuestra mirada, el tono de nuestra voz, puede cambiar el sentido o contradecir completamente lo que dicen nuestras palabras. Sin embargo, el lenguaje corporal, como cualquier otro idioma, puede estudiarse, perfeccionarse y adaptarse a las circunstancias.

He encontrado este artículo donde se muestran los 20 secretos que podemos aplicar en una entrevista de trabajo o bien durante el desarrollo de nuestra carrera profesional.

En una entrevista de trabajo

Apretón de manos

Todo el mundo sabe que un buen apretón de manos es la mejor forma de causar una primera buena impresión. Normalmente confirma al entrevistador que tenemos la suficiente confianza en nosotros mismos como para desarrollar bien nuestro trabajo.

Cruces de piernas y brazos

Tanto si cruzamos los brazos como si hacemos lo mismo con las piernas, estamos transmitiendo una actitud defensiva, y eso es precisamente lo que no queremos comunicar cuando optamos a un nuevo puesto.

Posición de las piernas

Si tenemos la oportunidad de hacerlo, durante la entrevista de trabajo deberíamos de mantener las piernas ligeramente separadas. Esto refuerza la impresión de confianza en nosotros mismos de la que hablábamos en el primer punto.

Evitar los tics nerviosos

Piernas y manos deben estar bien asentados sobre el suelo y la mesa. Debemos procurar no moverlas de forma compulsiva, nerviosa. Tenemos que transmitir una sensación de calma y serenidad, por lo que hemos de esforzarnos en no realizar movimientos espasmódicos, nerviosos, repetitivos.

Movimiento de la espalda

Puede que tengamos la mala suerte de que el respaldo de la silla sea reclinable. Si nos encontramos en esta situación durante la entrevista de trabajo, debemos evitar en la medida de lo posible apoyar todo nuestro peso sobre el respaldo, volver a inclinarnos hacia adelante, etc. porque esto convertiría a nuestra silla en una suerte de mecedora y podría transmitir la sensación de que somos personas nerviosas e intranquilas.

Tono de voz

Presta atención al tono de tu voz. Intenta que no sea monótono, pero a la vez, que no varíe tanto como para que llame la atención del que nos entrevista. Piensa por unos instantes lo que vas a responder, y respira antes de hacerlo. Si no te sientes seguro con tu voz, practica en casa antes de acudir a la entrevista de trabajo.

Estudia el lenguaje corporal del que te entrevista

No sólo es importante conocer y dominar nuestro propio lenguaje corporal, sino también aprender a leer las señales que nos está enviando nuestro interlocutor. De esta forma, podremos determinar si está interesado en lo que le estamos contando, si algo de lo que le hemos dicho le ha disgustado y, en general, la impresión que estamos causando en cada momento.

Visión centrada

Centra tu mirada sobre el entrevistador, mirándole casi siempre a los ojos. No desvíes la mirada cuando te realicen una pregunta directa, ya que dará la impresión de que bien te estás inventando la respuesta o de que directamente estás mintiendo.

Muestra las palmas de las manos

Usa gestos que te permitan mostrar las palmas de tus manos (más fácil de realizar cuando no estás sentado). Esto transmite la impresión de que eres abierto y amigable. En cambio los gestos que muestran únicamente los dorsos transmiten una imagen de agresividad y negatividad.

Escucha activa

Cuando nos hablan, no basta con fijar la vista como un “pasmarote”. Debemos combinar nuestra mirada con ligeros asentimientos de cabeza, algunas ligerísimas interrupciones verbales (“Ya veo”, “Entiendo”) y en general pequeños gestos que transmiten a nuestro interlocutor que estamos escuchando con verdadero interés durante la entrevista de trabajo.

Relaja los hombros

Cuando nos sentimos estresados o en tensión, la tendencia natural es la de arquear los hombros. Relajarnos consiste precisamente en notar esa tensión innecesaria que pesa sobre nosotros, y comenzar precisamente por bajar los hombros. De esta forma, aliviaremos el dolor de espalda y cuello y además, no pareceremos estar tan estresados ante los demás.

Toma conciencia de la posición de tu cabeza

Cuando mantenemos nuestra cabeza en una situación centrada (vertical y horizontalmente) no sólo estamos transmitiendo confianza, sino que aumentamos la seriedad de lo que queremos transmitir a nuestros interlocutores. Por otro lado, cuando ladeamos la cabeza, estamos indicando que estamos interesados en lo que se nos cuenta, abiertos a colaborar.

Utiliza las manos

Si durante la entrevista de trabajo mantenemos manos y brazos colgando de nuestro cuerpo estamos indicando que o bien no estamos convencidos de lo que estamos contando o que sencillamente no nos interesa convencer a nadie. En cambio al utilizar activamente brazos y manos (sin exagerar) comunicamos energía y vitalidad.

En ocasiones hay que evitar el contacto directo

Si una negociación con nuestros compañeros de trabajo, empleados o socios está derivando hacia un conflicto abierto, puede que para relajar la tensión haya que evitar la reunión presencial y el contacto ocular directo. Utilizando en cambio el correo electrónico, o la mensajería instantánea podemos aliviar los momentos de máxima tensión y confrontación.

Las manos, fuera de los bolsillos

Mantener las manos en los bolsillos mientras hablamos con entrevistador envía señales poco positivas. A menos que queramos parecer poco confiados, aburridos o que escondemos algo, las manos deberían estar siempre fuera de esos pequeños receptáculos de tela.

Mirada de negocios

Los americanos la conocen como “Business Gaze” y consiste en enfocar nuestra mirada en una zona comprendida entre los ojos de nuestro interlocutor y la mitad de su frente. Cuando hacemos esto estamos transmitiendo la máxima seriedad a nuestras palabras. Por el contrario, cuando enfocamos más abajo, estamos revelando una actitud mucho más social.

Contacto visual con todos

Si durante la entrevist de trabajo hay más de un entrevistador, o ha venido alguna persona más, debemos mantener contacto visual con todos nuestros interlocutores o los presentes en la sala, a menos que por su número no sea posible.

Evita la posición “comando”

Cuando estamos de pie hemos de evitar, a toda costa, lo que comúnmente se conoce como la posición “comando” y que resulta más frecuente de lo que en principio podemos pensar. Básicamente, consiste en mantener las piernas ligeramente separadas, las rodillas un tanto flexionadas y las manos sobre las caderas. Esto transmite una sensación de superioridad y arrogancia, dispuesto a saltar sobre nuestro interlocutor durante la entrevista de trabajo.

Evita situar las manos tras la cabeza

Otra forma de mostrar arrogancia es mantener las manos detrás de la cabeza mientras estamos sentados y charlamos con el entrevistador que se mantiene de pie a nuestro lado.

Interrupciones

Si te encuentras en medio de una conversación entre el entrevistador y otra persona, lo mejor es no mirar directamente a la persona que está interrumpiendo, con el ánimo de conferirle la privacidad que puede requerir el momento.

Decálogo de lo que nunca debes hacer en una entrevista de trabajo

  • Ser pesimista: Deja a un lado las actitudes extremadamente críticas o derrotistas y piensa y exprésate en positivo.
  • Mostrar inquietud: Si eres propenso a ponerte nervioso, tienes que encontrar y poner en práctica las técnicas que mejor funcionen para controlar tu nivel de tensión.
  • Criticar empresas o ex compañeros: Si hablas mal de lugares y personas con las que has compartido tu vida laboral puede ser señal de que no sabes trabajar en equipo.
  • Ser esquivo: Hay que tener preparadas respuestas para posibles preguntas tipo y estar muy atento al desarrollo de la entrevista. En ocasiones te preguntarán lo mismo varias veces de diferentes formas. Ten claros tus planteamientos.
  • No quites la palabra: Espera a que el entrevistador finalice de plantear la pregunta o sus argumentos. Interrumpir a tu interlocutor es señal de no saber escuchar, lo que denota poca profesionalidad.
  • No te andes por las ramas: Tienes que ser directo, claro y conciso, evitando entrar muy al detalle en los temas que se traten, aunque seas un experto en la materia.Ten en cuenta que el entrevistador normalmente tiene previsto un tiempo de duración para la entrevista.
  • Mentir. Contar aspectos sobre tu currículo, experiencia laboral, conocimientos o habilidades que no correspondan con la realidad acaba siendo contraproducente, ya que estás creando falsas expectativas.
  • Utilizar palabras vulgares. Cuida tu lenguaje, ya que también denota educación y profesionalidad.
  • Adoptar una mala postura. Sentarte excesivamente reclinado, estirar las piernas o estirar los brazos, colocar las manos en la nuca, etcétera, puede dar mala imagen. Ensaya en casa posturas formales y adecuadas con las que te sientas cómodo.
  • Mascar chicle. Aunque te sirva para aplacar los nervios o aclarar la voz, entrar a una entrevista masticando chicle o comiendo un caramelo no es aconsejable. Si tu garganta tiende a secarse por los nervios, una buena opción es beber agua poco antes de la cita o durante la misma, si te la ofrecen.
  • Llegar tarde: Jamás llegues tarde a la entrevista de trabajo.