Un vez leída la primera parte de la “Comunicación “no verbal” en una entrevista de trabajo [INFOGRAFÍA]“, seguimos con la segunda parte para hablar de los factores asociados al lenguaje no verbal y poder ver una inforgrafía muy interesante.

Índice

Parte #1

Parte #2

Parte #3

Factores asociados al lenguaje verbal

Dentro de la comunicación no verbal, además de los gestos que hemos clasificado y analizado hasta ahora, existen determinados factores que, a su vez, se engloban dentro de tres disciplinas:

  • la paralingüística
  • la kinesia
  • la proxémica
  • la imagen personal

Dichos factores pueden ser, a su vez, factores asociados al lenguaje verbal y factores asociados al comportamiento, tal como podemos ver en el siguiente esquema:

Al hablar de la comunicación no verbal, tenemos que hacer referencia a tres áreas de estudio fundamentales:

  • Paralingüística: estudia los aspectos no semánticos del lenguaje como:
    • los tonos empleados
    • el ritmo con el que se habla
    • el volumen de la voz
    • los silencios
    • los timbres (agudo, grave…)
  • Kinesia: se dedica a estudiar el significado de los movimientos humanos, como pueden ser cruzar las piernas, fruncir el ceño, entrelazar las manos, etc. Se divide en:
    • Expresión facial
    • La mirada
    • Nuestras postura
    • Los gestos
    • La proximidad
  • Proxémica: Expresión propuesta por el antropólogo inglés Edward T. Hall para hacer referencia al análisis del espacio personal o espacio que nos circunda.
  • Imagen personal: Es el estilo de una persona. Desde su forma de vestir, rasgos físicos, gestos, su forma de caminar, sus movimientos, etc
Además de estas tres disciplinas, existen otras dos ramas de estudio dignas de mención: 

  • Cronémica: estudia la forma en la que se organiza el tiempo
  • Comportamiento diacrítico: analiza la identidad individual o de grupo a través de símbolos (por ejemplo, el uso de símbolos religiosos, el maquillaje, el empleo de joyas, etc.

Paralingüística

Cuando nos comunicamos verbalmente, empleamos un determinado tono y timbre de voz, un volumen más alto o más bajo, hablamos rápido o despacio, hacemos pausas, etc. Se trata de características que no pueden ser consideradas como verbales, ya que dependen de circunstancias del emisor como son sus emociones o sus intenciones al emitir el mensaje y que conforman el denominado comportamiento paralingüístico.

A continuación vamos a analizar cada uno de estos aspectos:

Tono de voz

El tono de la voz, que puede modularse mediante la tensión de las cuerdas vocales, es un factor que relaciona el sentimiento y la expresión que empleamos, esto es, lo que sentimos y lo que verbalizamos.

Emplearlo bien es fundamental para transmitir a nuestro interlocutor exactamente aquello que queremos, ya que emplear un tono de voz inadecuado puede distorsionar el significado del mensaje que transmitimos.

Distinguimos tres tonos al hablar:

  • Ascendente: expresa duda, indecisión o interrogación
  • Descendente: transmite firmeza, determinación y confianza
  • Mixto: sugiere ironía y sarcasmo.

Ritmo

El ritmo es la fluidez verbal con la que se expresa una persona o, lo que es lo mismo, el número de palabras por minuto que dice.

Para que nuestro mensaje sea entendible, debemos emplear un ritmo de entre 100 y 150 palabras por minuto. Por encima de las 200, se dice que una persona es taquilálica (habla muy deprisa y por tanto podemos tener problemas para comprenderla), mientras que por debajo de 100 es bradilálica (su ritmo es muy lento y puede aburrir).

Volumen

El volumen de la voz se relaciona con la intensidad con la que hablamos. Lo empleamos para poner énfasis, regular e incluso alterar un proceso de comunicación.

Generalmente, un volumen bajo nos indicará timidez, sumisión o tristeza. Por el contrario, un volumen alto transmite autoridad, seguridad en uno mismo o dominio de una situación.

Ten en cuenta: El volumen de la voz ha de adecuarse a las características del entorno concreto, al número de interlocutores que hay o al tipo de actividad que estemos realizando. 

Silencios

Los silencios son pausas realizadas en la comunicación verbal. Hay ocasiones en que es necesario no decir cosas para poder expresar otras. Los silencios se pueden interpretar de forma positiva o de forma negativa.

Distintas de los silencios son las pausas, se trata de paradas que efectuamos en la comunicación verbal mediante las que podemos invitar a nuestro interlocutor a que tome la palabra o enfatizar lo que estamos comunicando. Por el contrario, los suspiros (que constituyen una forma especial de silencio) son inspiraciones profundas continuadas por una expiración audible que expresa pena, alivio, fatiga, deseo, etc.

Timbre

El timbre de voz es el registro que nos permite distinguir a una persona de forma inmediata.

Por ejemplo, si conocemos el timbre de voz de alguna persona cercana a nosotros, en el momento en que la oigamos, aun sin verla, pensaremos “Por ahí viene (esa persona)”.

Se suelen distinguir cuatro grados de timbres:

  • muy bajo
  • medio-bajo
  • alto
  • muy alto

Factores asociados al lenguaje no verbal

Kinesia

La kinesia, también conocida como kinesis, es la disciplina que analiza las posturas, los gestos y los movimientos del cuerpo humano.

Algunos de los gestos y expresiones corporales analizados por Birdwhistell (padre de la kinesia moderna) son los siguientes:

  • ¡Alto!
  • No se escucha.
  • ¡Silencio!
  • No lo sé.
  • ¡Ojo, ten cuidado!
  • Lléveme en su vehículo.

A la hora de estudiar estos factores asociados al comportamiento, la kinesia los clasifica en:

  • Gestos y posturas: En los gestos se analizan los movimientos de la cara, las manos, los brazos y las piernas,  la cabeza y el cuerpo en su conjunto. Los gestos transmiten información acerca de nuestro estado de ánimo o expresan una valoración sobre algo o acerca de alguien. Por ejemplo, en nuestras relaciones diarias, hacemos muchos gestos con las cejas que expresan diversos tipos de emociones. Por su parte, las posturas son comportamientos que suelen ser más estables que los gestos y pueden durar desde minutos hasta varias horas. A la hora de estudiarlas, se analizan las formas de estar de pie, cómo nos sentamos e, incluso, nuestra forma de caminar. Suelen comunicar intensidades emocionales o expresar cuál es nuestro estado afectivo en un momento determinado. Por ejemplo, cuando cruzamos los brazos, estamos indicando que no tenemos mucha predisposición a hacer algo o simplemente que tenemos frío.
  • Ojos: Con las miradas hacemos notar nuestra presencia respecto a los demás. Por ello se suele hablar de conducta ocular. A través de los ojos transmitimos cuál es nuestro estado emocional o las intenciones que tenemos. Por ejemplo: mantener la mirada fija y sostenida es una señal de amenaza para el otro interlocutor.
  • Contacto corporal: El contacto corporal implica el establecimiento de una relación física entre dos o más personas. A través de él se transmite una fuerte carga emocional.En los siguientes apartados vamos a analizar con más profundidad los principales actos no verbales que se estudian en la kinesia.
Nota: Según investigaciones realizadas, un niño recién nacido es capaz de imitar las expresiones de sorpresa y de alegría de una cara que le resulte familiar (sobre todo, de la madre). 

Expresión facial

A través de la cara, y más concretamente de los gestos que realizamos con ella, transmitimos gran cantidad de información, en especial a través de los ojos y de la boca, que expresan sentimientos o actitudes del emisor.

Las investigaciones llevadas a cabo por Ekman concluyeron que existen siete emociones básicas propias del ser humano que transmitimos a través de la expresión facial:

  • Alegría
  • Tristeza
  • Miedo
  • Enojo
  • Asco
  • Desprecio
  • Sorpresa

Dentro de las expresiones faciales, cobra especial importancia el análisis de la sonrisa. Es uno de los gestos que podemos expresar mediante la boca, la cual proporciona información acerca del estado anímico de una persona.

Así, existen dos tipos de sonrisas:

  • La sonrisa sencilla (en la que no se ven los dientes). A su vez, puede ser de dos tipos:
    • De baja intensidad: es habitual en las épocas de la adolescencia. Transmiten inseguridad
    • De alta intensidad: se emplean para saludar a personas desconocidas. Transmiten confianza
  • La sonrisa superior en la que se ven los dientes superiores. Transmiten alegría. Se usan ante personas de confianza o si se es extrovertido. A través de esta sonrisa se llega a la risa que, según en qué empresas o situaciones de trabajo, no está bien vista.

Mirada

A través de los ojos transmitimos mucha información. La mirada es un indicador de que estamos escuchando a nuestro interlocutor, ya que sin mirar a la otra persona resulta muy difícil establecer una conversación de forma fluida. Si miramos fijamente a una persona durante un cierto periodo de tiempo, le estamos transmitiendo una señal de hostilidad hacia ella (y más aún si no la conocemos). Por el contrario, si bajamos la mirada, transmitimos una señal de inseguridad o de sumisión.

Se pueden distinguir tres clases de miradas:

  • Mirada laboral: se da en ambientes de trabajo. En ellas, debemos procurar que nuestra mirada no caiga por debajo del nivel de los ojos de nuestro interlocutor.
  • Mirada social: nuestra mirada cae por debajo de los ojos de nuestro interlocutor.
  • Mirada íntima: los ojos del emisor recorren de arriba abajo el cuerpo de su interlocutor.

Postura

La postura es el modo en que se mantiene el cuerpo cuando estamos de pie, caminando, sentados o acostados. Acompaña a la comunicación verbal de igual manera que lo pueden hacer los gestos. Por ejemplo, si observas con atención una conversación, podrás percibir cómo los cambios de tema, o al tomar o ceder la palabra, van acompañados de cambios posturales. También fefleja el estado emocional de las personas, sobre todo el dato de si están tensas o relajadas. La ansiedad, por ejemplo, puede no detectarse en la cara ni en la voz, pero sí en la postura, ya que seguramente esa persona mantenga una postura rígida. En cambio, si se muestra encogida, significará abatimiento y tristeza.

Diferente significado de los gestos según el ámbito cultural
En la imagen se observa cómo el emisor mantiene una postura de acercamiento. El receptor, por su parte, tiene las manos en ojiva, que expresan receptividad y atención hacia el emisor, además de confianza en una mismo.

Especial atención merecen el análisis de las posturas de las piernas y la expresión a través de los movimientos del cuerpo:

  1. Las piernas: Hay multitud de posturas relativas a las piernas que transmiten distintos sentimientos, emociones o estados de ánimo. De forma resumida, son:
    • Piernas cruzadas: Demuestran inseguridad o timidez.
    • Piernas semiabiertas: Demuestran inseguridad (por ejemplo, cuando estamos sentados en una silla y enroscamos los pies alrededor de las patas de la silla).
    • Piernas estiradas: Postura de prepotencia.
    • Una pierna delante y otra detrás: Demuestra una situación de estrés.
  2. Los movimientos del cuerpo: Cuando dos personas comparten un mismo punto de vista, sus posturas fundamentales son también compartidas. Es lo que se denomina posturas eco, es decir, personas que comparten la misma opinión sobre un tema concreto adoptan posturas similares, y cuando una cambia de opinión, probablemente emitirá una señal postural, reacomodando la posición de su cuerpo. Si prestamos atención a este detalle, podremos observarlo en cualquier programa de debates o tertulias de los que se emiten en televisión. Sin embargo, cuando discuten dos viejos amigos, pueden mantener posturas similares durante todo el tiempo que dura la discusión, resaltando el hecho de que su amistad no varía aunque difieran de opinión. En un contexto en el que nos encontráramos en un grupo de tres o más personas, generalmente dividiremos la orientación de nuestros cuerpos. De esta forma, cada persona colocará la parte superior de su cuerpo frente a uno de sus compañeros y la parte inferior frente a otro. Si esto no ocurriera así, si dos personas se colocaran enteramente una frente a la otra, la tercera se sentiría excluida, sin importar el cuidado que se tome por incluirla en la conversación. Finalmente, podemos afirmar que la postura es algo tan personal como la firma, y suele ser un fiel reflejo del carácter. Por ello, solemos reconocer a nuestros amigos, incluso a gran distancia, simplemente por su forma de caminar.
Posturas corporales y su significado
Nota: La mayoría de las personas parten de un repertorio de posturas sorprendentemente limitado y cambian de posición según secuencias predecibles. 

Por ejemplo, a la hora de meternos en la cama elegimos casi siempre la misma postura y esta suele ser distinta de la postura con la que finalmente nos quedamos dormidos.

Gestos

La comunicación no verbal, al igual que la verbal, se adquiere por aprendizaje. La cultura o la sociedad en la que vivimos influirá en este tipo de comunicación y, del mismo modo que la forma de hablar es distinta, los gestos tienen diferentes significados según su contexto. Por ejemplo, en EE.UU., el gesto con el pulgar hacia arriba significa que se realizó un buen trabajo, que todo va bien o que algo es adecuado; en Grecia, en cambio, este gesto se interpreta como un vulgar insulto.

Así, hay gestos que se emplean en diferentes países, pero con significados distintos. Por ejemplo, el símbolo OK de los americanos, que une en un círculo los dedos índice y pulgar, en Francia puede querer decir cero y en Japón significa dinero. Otro caso es el del gesto de sacar la lengua, que es un signo de burla o mala educación entre los occidentales, mientras que para los tibetanos es una señal de cortesía y amabilidad.

Significado del pulgar hacia arriba
El significado del pulgar hacia arriba dependerá del contexto cultural o social en el que se encuentre el que lo realiza. En EE.UU., el gesto con el pulgar hacia arriba significa que se realizó un buen trabajo, que todo va bien o que algo es adecuado; en Grecia, en cambio, este gesto se interpreta como un vulgar insulto.

Los gestos también nos pueden permitir detectar si una persona nos está mintiendo. Así, los niños se suelen tapar la boca cuando mienten, mientras que un adolescente solo se rozará la boca sutilmente y un adulto suele desviar el movimiento hacia la nariz. Estas diferencias se deben a que, con la edad, las personas van puliendo los gestos tratando de pulir y perfeccionar la mentira.

Otros signos que pueden delatar a un mentiroso son:

  • Desviar la mirada, no mirar a los ojos del interlocutor
  • Frotarse un ojo con la mano
  • Tirarse del cuello de la camisa
  • Frotarse la oreja, como el niño que se tapa las orejas cuando le van a regañar.
  • Frotarse la barbilla
Como hemos visto, en los gestos más importantes las protagonistas son las manos. Su importancia es tal que hay tres intervenciones de las manos objeto de estudios individualizados:
  • El saludo mediante el apretón de manos
  • El movimiento de las manos en general
  • Los gestos con ambas manos
Apretón de manos
Para que el apretón de manos se considere correctamente realizado, las manos se deben de acoplar hasta que los dedos índices y pulgares hagan contacto, tal como se muestra en la imagen.
  1. Saludo: Algunas formas de saludo son prácticamente universales. Todo saludo nos informa sobre el tipo de relación que las dos personas han tenido, tienen o esperan tener en futuro. Así, el apretón de manos forma parte de lo que se denomina signos de vínculo social y constituye un conjunto de señales no verbales que empleamos para relacionarnos con otros individuos de nuestra misma cultura. Durante el proceso se transmite información de seis formas posibles:
    1. Aspecto de las uñas: Nivel de autoestima e imagen de la persona
    2. Textura o dureza de las manos: Sobre la actividad laboral
    3. Sequedad o humedad: Acerca del estado de nerviosismo
    4. Duración: Sobre el grado de emotividad
    5. Presión: A más presión, más dominación sobre la persona que saludamos
    6. Estilo: Nos permite saber qué actitud adopta hacia nosotros nuestro interlocutor: colaboradora, sumisa o dominante
  2. Movimientos de manos: Uno de los gestos más significativos que realizamos con las manos es enseñar las palmas. Este gesto se asocia con la verdad, la honestidad y la lealtad. Cuando alguien desea ser honesto levanta las palmas y se las muestra a su interlocutor. Por ejemplo, en el ámbito empresarial, existen tres movimientos con las palmas de las manos que tienen distinto significado:
    1. Si mostramos las palmas hacia arriba mientras damos una orden, la persona que la recibe no se sentirá presionada ni amenazada. Indica buena predisposición
    2. Si la palma está hacia abajo, la petición será interpretada como una orden tajante
    3. Si cerramos la mano y con el dedo índice señalamos la dirección podemos generar ansiedad en la persona que debe cumplir la orden.
  3. Gestos con las dos manos: Dentro de ellos, destacan cuatro tipos:
    1. Manos entrelazadas: Pueden poner de manifiesto que la persona está nerviosa, triste o con ansiedad.
    2. Manos en ojiva: Este gesto es frecuente en ambientes laborales, cuando se establecen relaciones entre superior y subordinado. Implican seguridad y autoridad en lo que se transmite.
    3. Cogerse la muñeca con una de las manos: Es propio de situaciones de espera en las que no se sabe muy bien qué hacer. Transmite nerviosismo.
    4. Pulgares en contacto: Se utilizan para transmitir dominio y superioridad.

Proxémica

Seguramente alguna vez hemos tenido la sensación de que alguien estaba invadiendo lo que denominamos nuestro espacio y es que todos tenemos un espacio vital mínimo, una distancia invisible alrededor de nosotros mismos que consideramos propia y que, salvo en las ocasiones de intimidad con otra persona, no nos agrada que nadie traspase.

La proxémica (o proximidad espacial) es la disciplina que estudia el espacio y la distancia que guardan las personas al comunicarse verbalmente.

Esta distancia depende de varios factores:

  • El grado de intimidad que el emisor tiene con el receptor: La distancia será más próxima cuanto más íntima sea la relación
  • El motivo del encuentro: Si es formal, como por motivos de trabajo, la distancia será mayor que cuando se trata de una reunión amistosa
  • La personalidad: Así, los extrovertidos mantienen una distancia menor que los intro- vertidos.
  • La edad: Los jóvenes suelen situarse entre sí más cerca que las personas mayores, salvo cuando entablan una conversación con ellas (personas mayores)
  • La cultura o la raza de las personas: Influye al usar una distancia mayor o menor

Los árabes, mediterráneos y japoneses se aproximan más a los demás que los anglosajones, que pueden interpretar el acercamiento como una invasión, agresión o intento de cortejo, de la misma manera que aquellos pueden percibir a los anglosajones como fríos y distantes. Por ejemplo, los norteamericanos utilizan una distancia de unos 75 cm para conversar. En cambio, los magrebíes se acercan tanto que casi llegan a tocarse. Por ello, cuando conversan personas de distintas culturas, se puede llegar a crear algún pequeño conflicto.

Nota: La necesidad de un espacio personal también se pone de manifiesto entre los animales. Si nos fijamos en las bandadas de golondrinas que sobrevuelan nuestros campos veremos que, cuando se posan en un hilo de la electricidad, lo hacen a una distancia mínima predeterminada y que siguen todas ellas: entre una y dos veces la anchura de su cuerpo con las alas recogidas. 

Proximidad

Las zonas que marcan la distancia a la que consentimos que esté una persona, según nuestro grado de intimidad y consonancia con ella, son las siguientes:

  • Distancia íntima (hasta 45 cm): Es la distancia para la conversación íntima. Con la excepción de algunos desconocidos especiales, como médicos o dentistas, que tienen nuestro permiso para invadirlo, este espacio queda reservado para familiares o amigos íntimos (Fig. 4.10).
  • Distancia personal (de 45 a 120 cm): Es la que se mantiene con personas conocidas, es decir, en encuentros personales pero no íntimos: conversaciones entre compañeros de trabajo, vecinos, etc. Entre 45 y 75 cm es la distancia que posee la burbuja personal de un individuo de la cultura occidental, pero en culturas como la oriental o la escandinava, la distancia personal aumenta hasta, aproximadamente, los 120 cm. Cuando alguien invade esta zona, procuramos separarnos inconscientemente, para mantener la distancia de seguridad.
  • Distancia social (de 120 a 360 cm): El contacto físico en esta zona es casi imposible, por eso es la que se utiliza para conversaciones formales, encuentros impersonales o con desconocidos. Así, es la que se mantiene entre jefes y empleados. Muestra de ello es que los despachos de los cargos relevantes en la empresa tienen mesas con una profundidad suficiente para mantener esa distancia.
  • Distancia pública (más de 360 cm): Es la que se emplea para los discursos o conferencias y reuniones, ya que confiere prestigio y autoridad. Se puede observar en la distancia que hay entre el presidente y los accionistas en las juntas generales de los bancos y grandes empresas.
Espacio personal entre amistades
Nuestros amigos tienen el privilegio de poder invadir nuestra distancia íntima. Según en que momentos, podemos sentirnos bien y mal, pero siempre tendremos una distancia máxima de acercamiento.

Cuando por alguna circunstancia nos encontramos más cerca de lo habitual con una persona que conocemos poco (por ejemplo, en un ascensor), la conversación se limitará al saludo y enseguida desviaremos la mirada aparentando concentrar nuestra atención en cualquier detalle de poca importancia. Conforme vaya disminuyendo la cantidad de gente dentro de la cabina, nos moveremos para distribuir el espacio disponible de forma proporcional.

De hecho, cuando nos invaden el espacio personal solemos retroceder un paso para ampliar la distancia. Dicha invasión se produce, en ocasiones, para intimidar o poner nervioso al interlocutor obligándole a retroceder y que muestre, de ese modo, sumisión.

Nota: La distancia entre las caderas de dos personas que se están dando un beso nos indica la relación que existe entre ellas. Entre personas sin mucha confianza, se suele dejar una distancia mínima de 15 cm. 

En general, cuando no conocemos a otra persona, o bien no nos gusta o no confiamos en ella, nuestro espacio se amplía considerablemente. Por ello, las dimensiones del espacio que nos rodea en esa situación dependerán de las circunstancias del encuentro.

En definitiva, es preciso guardar la distancia física respetando el espacio vital de cada persona, ya que no tener en cuenta este aspecto puede llevar a que nuestro interlocutor se sienta agredido si invadimos su espacio o, por el contrario, interprete que hay desinterés por nuestra parte si el espacio que mantenemos es demasiado amplio.

Imagen personal

La expresión imagen personal es mucho más amplia que el simple concepto de vestido, pues hace referencia también al conjunto de los rasgos físicos, gestos y movimientos:

  • El estilo al caminar
  • El tono de voz
  • La forma de mirar
  • Etc

Imagen personal equivale, en este sentido, a estilo, concepto sumamente relativo, pues cada persona se forma su propia imagen, distinta a la que tienen los demás de ella.

Si bien es cierto que el hábito no hace al monje, factores como el efecto halo, los estereotipos o las primeras impresiones tienen gran importancia en la comunicación.

Es necesario distinguir el estilo personal de nuestra vida privada del estilo profesional. En la empresa, determinados oficios o profesiones exigen una determinada indumentaria (uniforme) o equipo (bomberos, sanitarios, militares, etc.).

En el ámbito administrativo, en especial el personal que tiene contacto con el público, es muy importante la imagen personal ya que, de algún modo, supone la imagen de la empresa, pues, de la misma manera que al ver a una persona por primera vez nos formamos una primera imagen de ella, al ver a un profesional que representa a una empresa nos induce una idea de dicha entidad.

Si bien es posible argumentar que cada uno es libre de vestir como desee y, efectivamente, le ampara la razón, cuando uno decide integrarse en una organización que tiene determinadas reglas, ha de aceptarlas. De hecho, determinadas organizaciones, empresariales y no empresariales, dictan normas más o menos concretas o exhaustivas relativas a la presentación y apariencia personal (el denominado dress code por los anglosajones).

Analizando el estado de los zapatos
Analizando el estado de los zapatos, podemos evaluar la percepción de una persona respecto de su situación económica futura. Así, si no estamos seguros sobre cuál puede ser nuestra situación económica futura, una de las elecciones de compra que más retrasamos es la de comprar zapatos. A su vez, unos zapatos nuevos y caros transmiten la imagen de una buena situación económica. Por el contrario, los zapatos gastados dan una imagen negativa.

En este sentido, para lograr una presentación y apariencia personal adecuadas, debemos intentar no destacar ni por exceso ni por defecto (por ejemplo, trataremos de no ir demasiado elegantes a una reunión informal o con un estilo desenfadado a una ocasión más o menos formal). Y ello porque, desencajar por nuestro aspecto en una determinada situación puede provocar, con frecuencia, inseguridad y retraimiento, como una forma de querer compensar lo que consideramos que destacamos por el aspecto.

El aspecto exterior suele contener, en muchos casos, una fuerte carga comunicativa. Por ejemplo, la falta de correspondencia entre lo que una persona dice y la imagen que transmite provoca en los oyentes falta de credibilidad.

Cómo vestir y que impresión tiene sobre los demás
Una persona que vaya correctamente vestida es la mejor carta de presentación que puede tener, ya que la primera impresión que se tiene de una persona es su imagen. Y en el caso de la empresa y el ámbito laboral es aún más importante, pues representa la imagen de la empresa. Por ello, hay que cuidar todos los detalles del vestuario

En cualquier caso, se ha de tener siempre en cuenta que la indumentaria es únicamente algo externo, un embalaje, y que es más importante lo que tiene que decir una persona que cómo se viste.

Infografía comunicación “no verbal”

Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, asi que os dejo esta Infografía original de La Opinión Coruña, en donde puedes observar los puntos más importantes.

Volver a la Parte #1

Ir a la Parte #3

La fuente de esta entrada es una publicación de McGray Hill y ha sido publicada por 

Opt In Image
Recibe Todas Mis Guías Y Trucos En Tu Email

¿Te ha gustado este artículo? Suscribiéndote podrás recibir más consejos y trucos directamente en tu email.